O TEMPLO PARROQUIAL

Neste artigo da Revista das Festas Patronais do ano 1982, D. Enrique fálanos do Templo Parroquial de As Pontes, describindo ás súas diferentes partes e facendo alusión ás distintas reparacións e cambios ao longo do tempo, moitas delas, pouco atinadas.

A Igrexa Parroquial está situada no centro da Vila, a carón do noso río Eume. Posiblemente, cando só había Vila, o edificio máis alto do lugar, co seu campanario dominando a contorna.

A ponte dos “ferros” ou ponte de García Rodríguez era paso obrigado para ir do interior á costa e viceversa; o vello hospital “intra-muros” facía as súas funcións cos viaxeiros, peregrinos e demais xente que precisaba dos seus servizos, o concello e a escola tamén estaban na Vila. E no centro e dominándoo todo, a Igrexa.

Temos dúas fermosas lendas relacionadas con este lugar, a da “Eterna namorada” e a do “Home das Fragas da Ribeira”, a primeira ten relación co cemiterio que se atopa na parte traseira da Igrexa e a segunda acontece no interior do Templo.

EL TEMPLO PARROQUIAL DE AS PONTES

Obra antigua de indiscutible mérito artístico. Desde antaño vino sufriendo deterioros y reformas incoherentes con su estilo. Actualmente reclama y merece una completa restauración.

Por D. ENRIQUE RIVERA TOUCO

Cronista Oficial de As Pontes

El Templo Parroquial de Sta. María de As Pontes de García Rodríguez consta de tres naves rectangulares y paralelas, de las cuales la central posee mayores dimensiones y mayor antigüedad; ostenta en su cabecera, sobre el presbítero, una importante bóveda de granito de estilo genuinamente gótico, con nervios de crucería y estrellada en cinco claves ornamentadas con hojas de lis y hojas lanceoladas.

Tiene por acceso un arco peraltado, de sabor románico; por tanto desacorde con la bóveda, ya que además las pilastras en que descansa son de forma neoclásica.

Esta anomalía, en opinión de personas versadas en el arte que visitaron la Iglesia, debe proceder de una reparación realizada siglos atrás, habiendo entrado en ruinas el arco originario que tuvo que ser gótico y que fue reemplazado por el actual, que sigue la corriente impuesta en Galicia por la Escuela Compostelana (de los arcos redondos) incluso en las obras de distinto estilo.

Los libros parroquiales parten del año 1680 y no dan cuenta de su construcción que, por tanto, es anterior. Siguiendo la catalogación de las obras góticas de Galicia que recoge del Profesor J.M. Caamaño Martínez la obra “Historia de Galicia”, vol. 1º (págs.. 229-234), editada por CUPSA Y PLANETA, corresponde claramente nuestra Iglesia de As Pontes al tercer tipo del gótico, caracterizado por “nave cubierta con armadura de madera, capilla mayor poligonal, más estrecha que el resto de la nave y cubierta con bóveda de crucería”.

Este modelo de la corriente gótica ostenta las influencias de las Órdenes Mendicantes, sobre todo en al manera de ejecutar la cabecera o presbiterio, por lo que bien puede corresponder a la realidad la inscripción (poco legible) que destaca en la base izquierda del mencionado arco mayor y que parece consignar el año 1446.

Las naves laterales, de cuya construcción hay constancia en el Archivo Parroquial, fueron erigidas: una en 1759, junto con el campanario y a expensas de la Cofradía Popular de “La Virgen de los Dolores, San Felipe y San Cayetano”; y la otra (la nave del Sagrado Corazón) en 1767, fundación del terrateniente sucesor de la Casa de Lemos en As Pontes, Don Antonio Cora.


Estas naves fueron dotadas de retablos neoclásicos, propios de su época, de una pequeña bóveda de granito con cruz de malla en la clave y de pilastras poligonales con arcos de medio punto sustituyendo la pared de la nave principal a la que fueron unidas.


Merece especial mención el retablo mayor. obra barroca de considerable mérito artístico y con sobredorado de oro. Aunque sobrio en su conjunto manifiesta ya influjos churriguerescos, por lo que debe proceder del siglo XVII (diecisiete).

Contiene el sagrario y un expositor de líneas platerescas; imágenes (de igual antigüedad) de San Pedro, Santiago y de la Asunción (Patrona titular de esta Parroquia), y en general los elementos del barroco clásico: gran frontón, cornisa y entablamento quebrados sobre columnas salomónicas y columnas estípites.

Conjuga la verticalidad con el movimiento que le imprimen las columnas retorcidas y demás motivos ornamentales de que está dotado: cabezas de ángel, acantos, hojas serpenteantes, cintas, etc., configurando un conjunto armónico de belleza y efecto deslumbrante.


En resumen, en este retablo fueron adoptados los cánones escultóricos del s. XVII, seguidos después por el célebre retabulista compostelano Miguel de Romay, una de cuyas obras destaca en la Iglesia de la Universidad de Santiago.


Mas, ahora viene “la segunda cara de la moneda”: esta egregia obra paralelamente vino sufriendo una serie de sucesos infelices que perjudicaron su flamante rostro:

  • En los tiempos de la epidemia del “cólera morbo” del pasado siglo, obligó el Ministerio de Sanidad a pintar con cal viva todas las superficies pétreas de los edificios públicos; desde entonces quedaron empañadas las bóvedas y arcos de nuestra Iglesia y, por si esto fuera poco, todavía hubieron de soportar en fechas posteriores absurdas capas de pintura.
  • A principios de nuestro siglo le fue instalado el actual cielorraso, totalmente desacorde con su estilo, mediante ficción de bóvedas y arcos elaborados con barrotillo y cal. Para ello la despojaron del cielorraso primitivo (del que quedan los vestigios de los rasantes de donde partía) y que era compuesto por una gran armadura de tabla de roble, con matajuntos de sección triangular siguiendo las vertientes del tejado.
  • Por esta misma fecha le sustituyeron dos pequeños -pero artísticos- retablos que tenían la función de cubrir las aristas del arco mayor, siendo deportados respectivamente a las ermitas de Illade y del Canerio, por los dos “armatostes” que fueron suprimidos recientemente al iniciar la obra de restauración, pues además de carecer totalmente de valor artístico mermaban la visibilidad y prestancia del altar y bóveda mayor.
  • Asimismo vinieron ocurriendo desmoches lamentables en las cornisas, columnas y arcos para la fijación de imágenes, de los últimos dichos retablos, etc.

  • También es de notar la importunidad del pavimento con baldosas y ya no digamos de sus extravagantes zócalos. Como también es inoportuna la sobrecarga de imágenes que contiene, de las que la mayoría son labores de cartón-piedra, sin valor alguno.
  • La reforma más disparatada que sufrió nuestra Iglesia ha sido la ampliación realizada en el año 1965; fue destituida de su primitiva fachada con frontón triangular propio de su época; cambiada la situación de las puertas de entrada y en general toda su estructura delantera, quedando desplazado el campanario; los materiales empleados son discordantes con el resto del edificio y el formato de la nueva fachada esta falto de sentido arquitectónico.

  • La obra de restauración que precisa ya está iniciada; es necesario llevarla a término, aunque costosa es posible si todos colaboramos.

  • En el pasado mes de Junio fue constituida una Comisión de Junta Parroquial por unos cuantos voluntarios que tienen la ilusión de mejorar nuestra Parroquia acometiendo éste y otros proyectos encaminados a remediar problemas de todo tipo que poseemos.

  • ¡Por el bien de nuestro Pueblo colaboremos todos con empeño y constancia!

Texto proporcionado por Xose María Ferro, director do Museo Etnográfico Monte Caxado de As Pontes.

Foto de la fachada aportada por Xose María Ferro.

Foto del retablo principal aportada por V.M.P. y resto de fotos aportadas por J.A.V.

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